Como correr con música

"y no morir en el intento"

"y no morir en el intento"

Como correr con música

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La llegada de climas bondadosos y el agobio originado en el encierro han impulsado a miles de personas a encontrar actividades recreativas que ayuden a ponerse en forma y a disminuir el influjo del stress. Si bien esto acontece todos los años, en esta temporada los atracos y excesos perpetrados durante la cuarentena ponen literalmente en aprietos a aquellos que ansían llegar esbeltos a la incierta temporada de verano que, como si fuera poco, esta vez comienza el primero de diciembre. En lo que sigue intentaremos propinar algunas recomendaciones certeras para correr con música y no morir en el intento.

En el contexto actual, la “carrera continua” o “urbana” es, no solo uno de los deportes más practicados por los argentinos sino también, uno de los más accesibles y adaptables a cada individuo. Pero la carrera es , ante todo, un deporte monótono que requiere de coordinación, concentración y constancia, tres de los flancos que pueden ser cubiertos de mejor forma con ayuda de la música.

Mucho ha dicho la ciencia sobre la relación entre música y ejercicio físico pero, aunque los estudios difieren en los resultados entre atletas profesionales y principiantes, todos concuerdan en que las melodías aminoran la fatiga, brindan energías extra y promueven la concentración.

Según el Instituto Max Planck de Alemania  la música tiene un efecto distractivo que tiende a desviar la atención de la fatiga e incrementar el rendimiento aeróbico hasta en un 10%. Además, ayuda a correr de forma más sincronizada y eficaz generando una economía del movimiento que se traduce en menos cansancio, mayores distancias y carreras con menos altibajos, y por lo tanto más constantes y provechosas para el cuerpo.

Psicológicamente, la música estimula la corteza motora y origina cambios fisiológicos que se entrelazan con las emociones. De esa manera, la canción favorita de un/a corredor/a puede liberar energías cuando se pensaban ya extintas. El famoso fondista etíope Haile Gebrselassie cuenta que escucha en bucle la canción Scatman, de Scatman John, durante sus carreras de 10.000 metros, y el profesor Costas Karageorghis, un especialista en la materia, concluye que la música mejora el ánimo, brinda una experiencia más placentera y tiene el efecto de una “droga suave”.

La sincronía entre el movimiento y el ritmo es bien conocida por la humanidad y se sabe que los vigorosos ritmos africanos surgieron con la función de acompañar el desempeño de las tareas cotidianas como lavar, sembrar, ir a la guerra y hasta casarse, debatir y protegerse contra los espíritus malignos.

En la actualidad, los estudios son concluyentes al señalar la importancia de la relación entre la velocidad de la marcha, la frecuencia cardiaca y los beats por minuto (BPM) de las canciones. Estas variables se traducen a la práctica en la zancada, la capacidad aeróbica y el ritmo musical. Pero varían mucho de una persona a otra, ya que dependen del nivel técnico de la marcha, la preparación y los gustos musicales. Sin embargo, los científicos insisten en que los ritmos que mejor funcionan se encuentran entre los 120 y los 140 BPM. Dichas frecuencias se sincronizan perfectamente con la media de las pulsaciones, ritmos menos adecuados pueden conspirar en contra de la eficacia del paso.

Antes de pasar a la parte musical, es pertinente enumerar algunos concejos que pueden beneficiar la experiencia de forma significativa. En primera instancia, es esencial mantener una buena hidratación, protegerse de los rayos UV, de los mosquitos (en especial el dengue) y no comer justo antes de la actividad, dado que la digestión disminuye energías.

En segundo término, pero no menos importante, se recomienda transitar superficies blandas, evitar el cemento en la medida en que sea posible y utilizar un calzado cómodo que amortigüe al máximo la presión sobre las articulaciones, de modo que podamos prevenir lesiones y desgastes a largo plazo.

En tercer lugar, es importante no sobre exigirse. Cada organismo tiene sus particularidades, su metabolismo y memoria muscular. En este aspecto, lo mas importante es evolucionar de a poco, pero a paso firme, y no intentar competir con las marcas de otros corredores. Quizás lo mas adictivo de este deporte sea el desafío personal de superarse día a día.
Finalmente, nunca esta de mas recordar la importancia de realizar un chequeo medico anual y de consultar a los médicos especialistas (deportologos y traumatólogos) ante cualquier tipo de molestia o lesión.

Ph: Andrea Piacquadio

En cuanto a lo musical, empecemos por lo importante: los auriculares in-ear (dentro de la oreja) poseen una fidelidad muy agradable, especialmente en las frecuencias graves, pero tienden a aislarnos del entorno, y tal situación puede resultar peligrosa cuando la actividad se desarrolla en la vía pública. Es recomendable también utilizar un brazalete porta celular o algún otro artilugio con el que podamos evitar el molesto vaivén del reproductor en el bolsillo o la incomodidad de llevarlo en la mano. Y ya que estamos aquí, hay algunas aplicaciones muy interesantes, incluso algunas provistas por las empresas mas grandes de calzado deportivo, que sirven para contar distancias y arrojan una serie de estadísticas para nada desdeñables a la hora de seguir la evolución personal, grupal o para competir con personas de todo el mundo.

Pero, ¿Qué música escuchar? La cuestión es en extremo subjetiva, pero las plataformas en línea como Spotify y Deezer cuentan con una cantidad enorme de listas que contemplan todos los géneros habidos y por haber. En ese sentido la lista que trae SPAM esta semana es una oportunidad precisa para disfrutar de clásicos que se ajustan perfectamente a la carrera mientras se conocen bandas nuevas, y no tan nuevas, que proponen paisajes excitantes diseñados para llevar la experiencia al límite.

En mi opinión, el pop y los distintos subgéneros del rock de los 80’s (Punk, metal, trash, etc.) son la musa por excelencia para esta disciplina, así como el sincope irregular del reggaetón (ese onomatopéyico: “tu pá, tu pá”) puede llegar a dificultar el paso y algunos géneros como el reggae o las baladas suelen no alcanzar los ritmos indicados, deprimiendo la marcha. No obstante, sobre gustos no hay nada escrito (aunque de hecho hay mucho).

Para aquellos que somos de la vieja escuela, y entendemos del concepto de un álbum al tiempo que disfrutamos la experiencia de escuchar una obra de principio a fin, aquí van algunas recomendaciones que buscan salirse de lo común para brindar una vuelta renovada, tan necesaria para los corredores mas experimentados y para aquellos fondistas que suelen pasar varias horas por semana en las pistas.

Libertango (1974), de Astor Piazzolla.
Duración: 36:06
Intensidad: 121 BPM (Promedio)

Libertango es un clásico nunca imaginado para la maratón.

Libertango es un disco único como Piazzolla pero tiene una cualidad mágica, al escucharlo uno se adentra en un mundo de ficción, el tiempo se vuelve viscoso y quedamos inmersos en un film de suspenso con momentos felices, que se intercalan con lapsus de miserias tangueras. Es un álbum exquisito que puede servir tanto para transitar la primera parte del entrenamiento, como para liquidarlo con ambientes a lo Kenny G que garantizan una elongación de lo más relajada. Y para quienes desconocen a este compositor argentino, que ha fusionado con maestría la elegancia del tango con la espontaneidad del jazz, es oportuno recordar que antes del nacimiento de Maradora, quien hoy cumple seis décadas, Argentina ya conocía la huella de un distinto en su materia.

Para aquelles otres que quieran seguir algunos kilómetros por la vereda del jazz de los 70’s, pero prefieran cambiar ese sabor a tango por momentos funk, lisérgicos y retro-futuristas al mejor estilo Kraftwork, el disco Heavy Weather de Wheather Report resulta fantástico, en especial su final con bríos pinkfloidianos. Pero si incluso eso no resulta lo suficientemente inspirador, el Requiem de Mozart no solo es una misa fúnebre sino también un portal hacia los confines de la mente que invita a la reflexión de los problemas existenciales más profundos. Si Batman saliera a correr, su versión más sombría, seguramente lo haría con este álbum.

Nothing But Thieves (2015), de Nothing But Thieves.
Duración: 40:38
Intensidad: 135 BPM

NBT es una banda que no ha trascendido lo suficiente en el ambiente local.

Aquellas y aquellos que busquen una vuelta distinta sin alejarse demasiado del triángulo que se traza entre Oasis, The Killers y Muse, pero con un toque de innovación, el disco homónimo de Nothing But Thieves podría resultar en una decisión acertada. Primero, porque su nombre denota una honestidad brutal, pero también porque mezclan elementos ya conocidos de una manera particular, y esa originalidad para estructurar las canciones ayuda a que nos mantengamos compenetrados en la música, incluso cuando se la utiliza a bajos volúmenes. Las canciones suben y bajan en intensidad como las alturas de las calles y cargan la ruleta rusa para subir el ritmo del trote o bajarlo según la emoción. “Excuse me” funciona como un gran comienzo y la bajada que se produce a los  10 o 15 minutos el disco puede sincronizarse perfectamente con el primer cambio de aire. Más tarde, la balada “If i Get high” toca esa fibra emocional que da coraje para continuar y el álbum comienza un declive en espiral con subidas de ritmo esporádicas hacia el final. “Painkiller” y sus 175 bpms de poder pueden surtir el efecto analgésico que su titulo anuncia pero en sí es un disco para tener un paseo tranquilo, sin sobresaltos. En esa línea, “Dig out your soul” de Oasis o el ya clásico “Hot Fuss” de The Killers pueden cumplir esa función espléndidamente.

Born In The Echoes (2015), de The Chemical Brothers.
Duracion: 52:31
Intensisdad: 126 BPM

Un álbum proteínico como todo el material de The Chemical Brothers.

Born In The Echoes es hacerla fácil. Tomar la emoción de las Spice Girls y ponerle el sufrimiento de Radiohead loopeado hasta el infinito hace que sea imposible no moverse. Pero la entrada es gradual y el trance-rock, o lo que sea que estos hermanos químicos hagan, no aparece hasta el minuto y medio. Eso nos da algún tiempo para ir preparando la fibra muscular para la catarata de emociones que comienza con “Go” y prosigue con una tanda de hits de hace algunos años que decae hacia el final para cerrar con un inoxidable himno cantado en todos los festivales electrónicos de la tierra. “Wide Open” pone el punto final con unos para nada desdeñables 124 BPMs. Nada sería muy distinto si en vez de este trabajo nos hubiésemos remontado a su placa del año pasado “No Geography” o a “We are the night”, los resultados, tanto en la pista de baile como en la de atletismo, serian bastante similares.

Disco de la semana: Desatormentandonos, de Pescado Rabioso.
Canción de la semana: Algo flota en la laguna, de Pescado Rabioso.

El primer disco de Spinetta luego de Almendra aparece en 1972.
#HASHTAGS: atletismo | bpm | carrera | maraton | musica | pop

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