"Todos tenemos nuestros vicios, todos la cagamos alguna vez con algo"

SPAM

Entrevista a Nafta: ‘Soul Interplanetario’

"Todos tenemos nuestros vicios, todos la cagamos alguna vez con algo"

Entrevista a Nafta: ‘Soul Interplanetario’

Compartila:
Share on facebook
Share on twitter
Share on email
Share on whatsapp

Los temas de Nafta contienen atmósferas extrañas, relacionadas con planetas musicales próximos, en las que el oyente tal vez no esté acostumbrado a respirar,  pero esa sensación lógica de acercamiento a lo desconocido dura apenas unos instantes. Es el tiempo que tardan las canciones en madurar en el inconsciente de la audiencia, es el lapso que tarda el groove y la impronta citadina en meterse debajo de la piel y familiarizarse con el organismo al punto de empezar a sentir que esas armonías le son propias.

En una extensa entrevista, Magamo, el frontman de Nafta, nos contó sobre el proceso creativo que se terminó convirtiendo en un disco conceptual. Charlamos sobre las canciones, las influencias, las historias de vida y hasta de su guitarra Puelo hecha con madera reciclada.

  • ¿Cómo definirías a la música de Nafta?

– Es una mezcla entre varios estilos que podrían tener un denominador común en la música negra, música de las culturas africanas y como se desarrollaron por el mundo. Creo que tiene un poco de soul clásico, mezcla de R&B, neo soul, tiene cosas de rap y de trap. Es una fusión de esos estilos llevada a una cosa bien argenta, bien local, yo lo siento así. Estaba un poco el desafío de no sonar traducido, no imitar nada sino obviamente tomar estilos y cosas que me conquistaron y adaptarlos a algo bien nuestro.

  • Son pocas las bandas que estan haciendo lo que hacen ustedes…

-Si, en su momento fue hacer la música que queríamos escuchar y no existía, esa era la sensación. 

  • ¿Cuales son las influencias del proyecto, como llegaron a esta música?

– Hay un montón de influencias, yo creo que el principal enfoque de la banda es ese estilo de canción con impronta hiphopera desde la producción, me refiero a los planos de los instrumentos y al papel que cumplen en el armado del track.  Un ejemplo claro de influencia te puedo nombrar a Lauryn Hill, que es una mina que rapea y canta como los dioses y sus temas son canciones pero encaradas de una forma rapera, con la batería en primer plano, y estribillos pegadizos armonizados a muchas voces, eso creo que me conquisto mucho, y después también nos flasho mucho el lenguaje musical del soul viejo de los 70s Marvin Gage, Al Green…

Marcado por la química de los músicos del motown y aquellas latitudes en las que se cruzan el funk con el góspel, Magamo recuerda con júbilo los recitales de Al Green, el descubrimiento del soul como un lenguaje distinto del rock y las influencias más actuales de D’Angelo, Anderson Paak y Mac Miller.

  • ¿Sos de la vieja escuela con los discos?

– Si, me gusta eso de pensar un disco como una obra, como un disco conceptual y, por el otro lado, desde lo musical, que sea como una narración constante que te mantenga en cierta frecuencia emocional, eso de decir “pongo este disco y ya sé que tengo 40 minutos de estar en este estado y me encanta, como que un poco se buscó eso.

Nafta articula al soul con todos los estilos urbanos. Ph.: @cecipsalas
  • Y hablando de los otros integrantes ¿Cómo se conocieron y se fueron acoplando?

– La mayoría nos conocemos o de proyectos anteriores o de la vida misma. Con Tomas Sánchez que es el baterista nos conocemos desde jardín, con Simón Grumlat también compartimos Militantes del Clímax y nos conocemos hace más de 10 años, con Brian Vainberg también teníamos una banda de cumbia y estuvimos en otros proyectos de otros amigos. Somos todos amigos que fuimos encontrándonos en determinados momentos pero siempre unidos por la música y se terminó armando así el grupito, después apareció An Espil que yo la conocí a través de un video y dije “Ufff es ella” ¿viste?, y Abril Olivera que es la última que se unió entro porque era amiga de Brian y todos son animales, todos bestias que ya han decidido dedicarle su vida a la música hace tiempo, entonces no hay sorpresas. Después Jonathan Vainberg es alguien fundamental en el sonido. Con Nafta empezamos a grabar desde el principio y el siempre fue una pieza fundamental a nivel producción. El disco lo fuimos produciendo entre él y yo de alguna forma. Todo en un ambiente muy familiar, yo le pedía a Jony que me deje solo grabando las voces porque me obsesiono. Te vas descubriendo cuando te encontras con el micrófono, al principio te la das contra la pared, te das un golpazo, te escuchas y decís “soy un muerto”, hasta que le sacas la mano. Yo le pedí si me podía dejar solo que yo me grababa y me dijo “si”, como siempre apostando a la comodidad y a la relajación para que salgan las cosas. Eso es lo lindo de Nafta, toda la gente, porque se terminó armando un grupazo, mismo con los pibes que hicieron el video somos todos amigos o conocidos de la vida o que nos fuimos haciendo más amigos en el último tiempo y todos con ese objetivo de hacer algo que te de orgullo y hacer algo lindo no por guita ni por nada, por querer hacer algo piola.

Lo que queda patente en Nafta es que las canciones están atravesadas por cuestiones que nos tocan a todos y que el relato de esas experiencias hacen blanco fácil en nuestra empatía. A este respecto, el músico nos devela las dos vías que encuentra la banda para llegar al sonido que conocemos. Por un lado, está la composición en la guitarra, y  por otro, las zapadas en la sala de ensayo. Pero aclara: “no crean que las cosas me salen fáciles, yo me la recontra doy con la pared diez mil veces hasta que me sale algo”

  • ¿Cuánto hay de realidad en esas letras?

– (silencio) Bueno, hay mucha y por eso también el disco pega, las canciones están sacadas de experiencias de gente cercana que me afectaron en la vida, o de experiencias propias y todas esas cosas son llevadas de alguna forma a una ficción, pero cada elemento de esa ficción está compuesto por realidades, ¿entedes?…

Mas adelante en la charla me decía que hablar con el lenguaje local, “cantar las cosas como las vivis” y no copiar los modismos centroamericanos contenidos en palabras como “aquí” o “contigo”, da una sensación de proximidad y hace que la gente se identifique mejor con las canciones: “esa impronta local que le das le hace tener personalidad, pero para mí eso que te llega es por varias cosas: por la cotidianeidad y lo común de las situaciones, porque son situaciones de pareja, de la vida, de la vejez o de los vicios. Todos tenemos nuestros vicios, todos la cagamos alguna vez con algo, como que siento que por ese lado te llega y a la vez está en un lenguaje de todos los días y eso me parece que ayuda.”

Hace menos de un año Nafta editaba un disco debut cargado con 12 ambiciosas canciones que en relacion con un largometraje colgado en YouTube completan una obra conceptual que se impone por carácter propio y que poco le debe a la lógica marketinera que ha campeado en la mayoría del material audiovisual de los últimos tiempos. Pero ese dialogo que mantienen las canciones entre ellas y entre las imágenes es el producto de muchas idas y venidas, y de amistades fortuitas que se acoplaron en el momento justo para dar origen a una obra singular que “llegó lo que se mandó, lo que queríamos que se entienda llegó”, también comentaba que “la idea no fue planeada desde el principio, esto de que todo sea una historia que cierra por todos lados, de que sea como una película a través de canciones, fue algo que fue apareciendo y construyéndose. A la vez el desarrollo de esta ficción también facilitó en algunos casos  la composición.”

Nafta, que venía sacando simples desde 2016, se encontró 3 años mas tarde en la aventura de editar un disco homónimo que se fue erigiendo sobre la marcha, pero sin que nadie haya tenido el control total del proceso “Jamas hubiese podido pensar o planear lo que terminó siendo, así son los procesos creativos, a veces está bueno no tener el control total de la obra, digamos, y que se vaya construyendo con las cosas que van pasando, eso me parece espectacular también”.

Magamo nunca tira definiciones tajantes pero sabe perfectamente para donde va y lo que busca como artista, el orgullo se le sale por los poros cuando hablamos de los diferentes aspectos y detalles contenidos en la placa debut. “Cuando se terminó el disco yo estaba feliz, sentía que había logrado hasta mi objetivo de la vida ¿entendes? Hacer algo de lo que me siento orgulloso más allá de lo que iba a pasar después, si a la gente le gustaba o no, yo ya estaba satisfecho, obviamente que la buena recepción te gratifica un montón pero es esa cosa de hacer algo y sentir orgullo, y haberlo hecho con gente amiga y que haya terminado en algo que jamás imaginaste es espectacular y yo me puedo morir tranquilo (risas) posta, es una sensación de decir no sé, “lo logré”, pero no el hecho del posicionamiento de la banda o todo lo que paso después sino de ver la película y decir ‘boludo mira lo que hicimos, no lo puedo creer’ ¿entendes? y ese orgullo no te lo saca nadie ni que tenga diez mil views o un millón.”

Desde la tranquilidad de su casa, no se juega con definiciones políticas pero quien haya escuchado su otra banda, sabe que nos es ajeno a los conflictos sociales. Tiene una mirada desencantada de la realidad en la que ve “un compilado de injusticias diarias por todos lados, en todos los sectores y la música es un refugio para toda la mierda que se vive“. En esa línea, más tarde afirma que “No se plantea a Nafta como una droguita para olvidarse de la realidad, son cosas distintas” en cambio piensa que la banda “encara otra cosa de la vida no tanto las injusticias sociales, sino mas retratar un instante como es en ‘Potra’ que si vos me preguntas de que habla la canción, es alguien mirando a otra persona diciendo ‘Faahh no lo puedo creer, me vuelve loco esta persona’ y nada más, es un momento de contemplación, me parece que está bueno que haya canciones que abarquen esas cosas y no encerrarse en que porque el mundo es un quilombo tenes que hablar de que el mundo es un quilombo”. Y un rato después vuelve sobre la cuestión para saldarla: “también algo que pasa mucho hoy en día es que la gente cree que en las canciones una banda tiene que bajar línea o decir como son las cosas o como hay que comportarse. La música es una forma de expresión en la que podes contar la historia que quieras. Puede ser de un tipo que se suicida y no por eso le estas diciendo a la gente que se tiene que suicidar”.

  • ¿Para donde crees que va la industria musical?

– Te podría decir que han aparecido ciertas cosas que para mí están poniendo un poco en jaque, no sé si a la industria, pero a la producción, como por ejemplo el fenómeno del Tiny Desk que es hoy en día el lugar más exitoso donde las bandas van y tocan.

  • Bueno, ustedes lo hacen mucho eso y sin dudas gusta.

– ¿Y porque nos gusta tanto? ¿Te preguntaste alguna vez?

  • y… porque nos da una intimidad, nos saca todo el cablerio que hay en el medio con el artista y terminan tocando en el living de casa.

– Claro, entonces lo que para mí está pasando es que hay como una cosa de sobreproducción de los discos, o esta cosa de la era digital de que vos podes hacer un tema con un teclado grabándole bata, bajo, viola, todo lo que quieras y yo creo que lo del Tiny desk es tan exitoso porque ves a los artistas despojados de la producción y es como que se ve que la rompen sin un micrófono con reverb o autotune. Me parece que pasa con muchos artistas que ves el Tiny desk y está tremendo y después escuchas el disco y no te mueve un pelo, entonces ahí me parece que hay que plantearse que quizás habría que volver un poco a eso, a mí me gusta mucho lo acústico, lo tocado, la sangre.

  • ¿Cómo es un show de Nafta? 

No hay mucho misterio, es básicamente nosotros tocando los temas, pero lo que pasa que esta buenísimo, y que ha pasado en cada recital, es que se genera una cosa de intimidad con el público y ¿viste esto que te decía de que el disco te ponga en una frecuencia? Bueno, es como que en el recital pasa eso entre el público y la banda, como que entramos todos en una del goce y del disfrute, de disfrutar de la música sin mucho fuego artificial, es tocar los temas, no hay mucho misterio.

– Bueno estamos laburando lo que viene y hay un temita nuevo que vamos a ver si lo sacamos en unos meses y nada, la verdad es que no nos vemos hace 6 meses, entonces mucho no podes proyectar mas que apostar a esto de ir componiendo desde las casas, pero todo tiene sus límites, nos tenemos que ver las caras para poder. Estamos viendo cómo se desarrolla esta situación que es incierta para todos. 

  • Hay muchas bandas que están tocando online…

– Si, a mi no me sedujo ninguna de esas propuestas porque cada paso que das es un montón de tiempo, dedicación, plata y hoy un día algo es una buena idea y en la semana esa idea ya no se puede, entonces hay que pensarla bien ¿viste?, que se yo.

  • ¿Cómo están sobreviviendo?

– Estamos en eso, la estamos re pariendo y reinventándonos con lo que cada uno puede, todos tienen sus curritos aparte de la música porque lamentablemente todavía no podemos vivir exclusivamente de esto, y por ejemplo yo soy tatuador, hago diseño gráfico, todo así con changuitas, cositas, pero ahí, zafando.

Cuando la entrevista promediaba el final, y mientras le pedía algunas fotos para ilustrar esta entrevista la conversación debió ser interrumpida por problemas técnicos y la grabación del penúltimo tramo se perdió. Lo que se oye cuando el grabador retoma su función tiene que ver con sus experiencias en entrevistas y suena así: “…es flashero porque a veces te preguntan algo y tenes una idea en mente y de repente te olvidaste de qué carajo estabas diciendo (risas,) a uno no lo entrenan para ser entrevistado”.

  • Bueno, más de los que decís en el disco no se puede decir (risas), son muy desnudas algunas de las líneas de las canciones.

– Sí, esta todo ahí…

Disco de la semana: Nafta, de Nafta.
Canción de la semana: Potra, de Nafta.

AUTORES: