La apropiación de las TIC: el celular y la continuidad pedagógica en tiempos de COVID-19

"Hasta el domingo 15 de marzo, nunca antes se había dado de forma masiva el uso de Classroom, Facebook o Whatsapp"

"Hasta el domingo 15 de marzo, nunca antes se había dado de forma masiva el uso de Classroom, Facebook o Whatsapp"

La apropiación de las TIC: el celular y la continuidad pedagógica en tiempos de COVID-19

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El ASPO y la suspensión de clases nos dieron a los docentes un cachetazo digital, por ello quisiera hablar sobre la apropiación de las TIC, principalmente de los teléfonos móviles y su uso en la actualidad para llevar adelante la continuidad pedagógica.

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La apropiación de las TIC en tiempos de pandemia

Si bien el uso de los teléfonos móviles ha marcado un retroceso en los avances logrados en el uso de internet (Winocur 2007) de algunos usuarios considerados inmigrantes, hemos observado que el celular es el más usado en este momento de suspensión de clases. Entendemos que existen dos motivos: el primero, siguiendo a la autora, porque es sencillo, rápido e instantáneo y no requiere de mayores habilidades informáticas, todo tiene una APP.

En segundo lugar, es accesible económicamente. Es el dispositivo al que los sectores populares pueden acceder más fácilmente que a una PC de escritorio o una notebook por su valor económico. Cualquier celular, es un Smartphone con conexión a internet, acceso a redes sociales diversas, lectura de PDF o Word.

La brecha digital limita la apropiación de otros dispositivos o TIC porque la precariedad social y económica impide su consumo, pero también porque la exclusión geográfica hace que los barrios más pobres no cuenten con acceso a internet, entonces el celular viene a suplir o mermar (levemente) la brecha digital entre los inforricos y los infopobres (Winocur, 2007).

Ahora bien, desde el punto de vista pedagógico, esta apropiación tiene sus limitaciones y ellas están dadas por la falta de alfabetización digital y programas o políticas educativas que acompañen su uso pedagógico dentro y fuera de las aulas. 

Hasta la suspensión de clases del domingo 15 de marzo, nunca antes se había dado de forma masiva el uso de Classroom, Facebook, Whatsapp, etc. para abrir aulas virtuales, resolver inquietudes, interactuar y dar lugar al aprendizaje ubicuo. Podríamos puntualizar en el destacado y veloz labor de la docencia en general, sin embargo, es necesario hablar de las limitaciones para atajar la “inflación de expectativas” (Grimson y Tenti Fanfani, 2014).

La primera limitación está dada por la propia espontaneidad. Tan espontáneas son éstas aulas que no están estructuradas y/o organizadas, se hicieron y pensaron sobre la marcha para resolver la contingencia. No hay un diseño técnico-pedagógico[1] fundamentado porque no hubo tiempo de pensarlo.

Por otro lado, pone en evidencia que los estudiantes no saben usar las redes sociales con fines del procesos de enseñanza aprendizaje y los docentes no podemos dar “ajustes de la ayuda”[2] o lo logramos a medias porque todos estamos improvisando.

Sumado a esto, la propia marginalidad hace que no todos cuenten con acceso a internet de forma continua, o que tal vez exista un celular por familia y varios hijos con actividades online que resolver.

A partir de aquí, (la lista de limitaciones podría continuar) podemos pensar qué necesitamos para madurar  la construcción de un Entorno Virtual de Aprendizaje (EVEA)  y que no se transforme en una obra improvisada con contenidos sin sentido y significado. Como punto de partida, para lograrlo, es necesario contar con políticas de accesos a dispositivos y a internet en las escuelas y hogares; pensar en “contenidos transversales”[3] sobre TIC, uso de internet , trabajar en la cotidianeidad del aula sobre la apropiación y mejora de las habilidades informáticas.

Finalmente, tal como dicen Grimson y Tenti Fanfani (2014 )  tener en cuenta que el aprendizaje no se compra hecho, sino que se coproduce, y que es tan importante lo que ponen los alumnos y sus familias como lo que hacen las escuelas y los maestros”.


[1] RED. Revista de educación a distancia. Aprender y enseñar en entornos virtuales: una perspectiva constructivista y socio-cultural. P. 7 Disponible en http://www.um.es/ead/red/M2/

[2] Ibídem. p.5

[3] En el sentido que lo mencionan Grimson, A.y Tenti Fanfani, E. 2014 Mitomanías de la educación argentina: Crítica de las frases hechas, las medias verdades y las soluciones mágicas. 2014. p 144

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