"Los anormales siempre son los otros"

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REFLEXIONES SOBRE LA NUEVA NORMALIDAD

"Los anormales siempre son los otros"

REFLEXIONES SOBRE LA NUEVA NORMALIDAD

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Cansades de no entender de que nos hablan cuando nos hablan de “Nueva Normalidad” desde SPAM decidimos reflexionar al respecto. En esta oportunidad consultamos a Adriana González para recibir un aporte desde las coordenadas de la Antropología.

El 2020 arrancó con todo: pandemia, cuarentena, meteoritos, ovnis, sonidos de trompetas que vienen desde el cielo, filminas y mucho más. Parece que la “realidad” ha superado a la (ciencia) ficción y la humanidad se la dió en la pera. De golpe y porrazo apareció un virus desconocido y volvimos a recordar que “dentro de la naturaleza todo, fuera de la naturaleza nada”. O algo así.

De repente nos hicimos carne de nuestra propia vulnerabilidad, rezamos y rogamos al mismísimo Dios y a todos los santos por una vacuna que, dicho sea de paso, algunes dicen que va a llegar a fin de año y otres con la temporada otoño- invierno 2021. Esta escritora, cientista de ley, confía en la primera opción, no tanto por su formación académica sino porque ya lo dice el dicho: “la esperanza es lo último que se pierde”, o que se abandona.

Mientras al apocalipsis “sanitario” se le va sumando una crisis económica mundial inédita, en algunos países incluido el nuestro, pequeños grupos de personas (o no tanto) salen a la calle a reclamar por sus libertades individuales. Es que esto se descontroló hace rato, pero bien sabemos que  si queremos siempre se puede bardear un poco más.

Mientras afuera la gente ya no se puede ver ni las caras porque los barbijos son parte del paisaje cotidiano, los que afortunadamente permanecemos de éste lado de la puerta somos constantemente bombardeados por fake news y pedidos desesperados para que se levante la cuarentena. ¿Quién no desea en cuerpo y alma que Winasky pueda conocer a su sobrina?

¿Creíste que esto terminaba acá? Es que recién vamos promediando el año y si, “aún hay más”. Ahora nos hablan de la llegada de una “nueva normalidad”. ¡Que ya nada va a ser como antes por aquí, que el mundo que conocíamos hasta ahora dejó de existir por allá! Pero ¿Ustedes también se preguntan de qué hablamos cuando hablamos de “normalidad”?

Hace más de 80 años la antropóloga Ruth Benedict decía, palabras más, palabras menos,  que lo que entendemos por “normal”  no es otra cosa que lo que las sociedades aceptamos como bueno, preferible y deseable. Por supuesto que desde entonces corrió mucha agua bajo ese puente que llamamos Ciencias Antropológicas, sin embargo sus reflexiones mantienen vigencia.

Llegados a este punto nos topamos con un segundo problema, porque que si hay algo que nos sucede todo el tiempo es que concebimos a nuestros propios criterios de “normalidad” como universales, ¿O es que hasta el año pasado esa costumbre “oriental” de llevar barbijos no nos parecía bizarro y por lo tanto “anormal”? Es que se cae de maduro, los “anormales” siempre son los “otros”. ¿Pero quiénes son estos “otros” y por qué son así?

La figura del “otro” es acaso la más emblemática para pensar cómo concebimos y hacemos sociedad. Porque aunque podamos reconocer que existen muchas formas de organizar el mundo a lo largo del tiempo y del espacio, estos “otros” casi siempre resultan figuras que ponen en peligro nuestra propia identidad. Si tomáramos como ejemplo las noticias que se publican en los diarios, parece ser que día a día vivimos la diferencia como un tormento que nos pone de cabeza, nos sacude y no pocas veces, saca lo peor de nosotros. ¿Existe algo más incómodo y amenazante que toparnos con un extraño  que además habla, vive y piensa distinto?

¡Pero que no cunda el pánico porque no siempre somos tan miserables!. A veces también sucede que al toparnos con alguien diferente nos animamos a cuestionarnos a nosotros mismos. El “anormal” que tenemos enfrente nos obliga a cambiar de lugar y a poner bajo sospecha nuestra tan preciada “normalidad”. 

Y ahora sí, aplausos de pie, porque acabamos de chocar de frente con lo que tal vez sea el problema central del mundo post-pandemia. Porque si es verdad (¿es verdad?) que estamos entrando en un proceso de cambio a escala planetaria y lo inevitable es que las sociedades reorganicen sus propios criterios de “normalidad” (económica, política y social), entonces llegó el momento de preguntarnos sobre quiénes serán los que definan esta nueva normalidad y también, que será desde ahora lo que aceptamos, lo que preferimos y lo que deseamos ¡Que la nueva normalidad no te agarre desprevenide!

Nueva Normalidad
Imagen de Emanuel Oberlaender

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